Descubra cómo las prendas WashGuard ofrecen la combinación ideal de durabilidad y comodidad, con elementos de diseño como tirantes elásticos y características de alta visibilidad para mejorar el flujo de trabajo y la seguridad en los entornos de fabricación de alimentos.
En este blog de Insights with FoodClean, hablamos con Pierre, un asesor técnico y comercial que ofrece soluciones a medida a nuestros clientes en Francia. Nos contó por qué WashGuard es una elección acertada para todo tipo de entornos de fabricación de alimentos.
"En cuanto a la ropa de protección, los clientes utilizan sobre todo prendas muy pesadas y poco flexibles que pesan aproximadamente 470 gramos por metro cuadrado", dice Pierre. "O bien eligen prendas muy ligeras y frágiles, que pesan entre 170 y 180 gramos por metro cuadrado. Entendemos que las prendas pesadas ofrecen más protección y las ligeras más movimiento, pero ninguna de las dos es ideal y pueden reducir tanto la seguridad como la eficacia."
Ahí es donde la gama de ropa de trabajo WashGuard es diferente, ya que está diseñada específicamente para los equipos de higiene que trabajan en fábricas muy concurridas y en condiciones muy diversas. Pierre lo explica con más detalle:
"Las prendas WashGuard ofrecen lo mejor de ambos mundos. Están justo entre los dos pesos, lo que permite una excelente protección, resistencia y durabilidad. Mientras tanto, son flexibles y cómodas, el acabado es muy alto, y tienen muchas opciones para la seguridad y comodidad del usuario. Por ejemplo, las correas elásticas en muñecas y tobillos, las correas de alta visibilidad, las rodilleras y la capucha plegable contribuyen a maximizar la seguridad, la maniobrabilidad y el flujo de trabajo".
WashGuard es una amplia gama de prendas de protección que incluye desde chaquetas y pantalones hasta monos, guantes, botas y gafas. Además, muchas de estas prendas están disponibles en distintos colores, lo que le permite coordinar los colores de sus equipos para mejorar la comunicación visual y la seguridad.
También pedimos a Pierre que eligiera un producto de la gama FoodClean y explicara en qué beneficia a las fábricas alimentarias. Pierre se decantó por el carro Q2, que es una elección excelente por múltiples razones:
"La mayoría de las veces, los clientes tienen un sistema centralizado o descentralizado o utilizan espumógenos para la limpieza. En el primer caso, hay que colocar satélites por toda la fábrica, mientras que en el segundo hay que manipular los productos químicos para dosificarlos manualmente. ¿Por qué no combinar estos dos enfoques para crear la mejor solución posible?
"El carro Q2 es de muy alta calidad, ergonómico y robusto, además no hay necesidad de instalar satélites por todas partes y es perfecto para fábricas pequeñas y medianas que tienen de 1 a 6 usuarios. Y lo que es más importante, no se dejan los productos químicos en la zona de producción, como ocurriría con un sistema descentralizado, sino que se devuelve el carro a la zona de almacenamiento cuando se ha terminado. Sencillo y eficaz".