En cuanto a la inclusión, la empresa ha avanzado en la lucha contra el desequilibrio de género y el apoyo a las comunidades infrarrepresentadas. Finnebrogue se esfuerza por ser un lugar de trabajo para todos: trabajo flexible para las madres que se reincorporan al mercado laboral o formación para las entrevistas de las minorías étnicas.
Más allá del beneficio
Uno de los aspectos más llamativos de la cultura de Finnebrogue es su compromiso ético. Con una reputación que reconstruir en su comunidad local, la empresa patrocina ahora activamente escuelas, equipos deportivos y eventos, y reinvierte el 3% de sus beneficios en iniciativas sociales.
Su alcance se extiende también al resto del mundo, apoyando iniciativas educativas, alimentarias y sanitarias en Malawi.
Resultados - Y lo que viene a continuación
En la actualidad, la rotación de personal se ha reducido al 35% -una mejora del 50%- y el absentismo al 3%. Estas cifras reflejan un progreso real, pero Declan lo tiene claro: aún queda trabajo por hacer.
Todos los años, Finnebrogue realiza una encuesta de bienestar en la que pregunta a los empleados cómo se sienten con su trabajo, sus jefes y su valor en la empresa. Es una herramienta no solo de medición, sino de mejora continua.